Protege tus cuentas, utiliza contraseñas seguras y aprende a crearlas

El uso masivo de nuevas tecnologías nos lleva a tener abrir cuentas en un sinfín de servicios, ya sean de uso estrictamente privado (banca online) o para compartir determinados contenidos (redes sociales).

Esas cuentas, además de un nombre de usuario, van acompañadas de contraseñas que muchas veces, para recordarlas fácilmente, son tan sencillas e incluso evidentes que no resultan difíciles de adivinar. ¿Cuántas veces no hemos utilizado nuestra fecha de cumpleaños para crear la contraseña? Aunque pueda sonar manido o fuera de lugar, todavía hay quien recurre a ese método tan arriesgado.

Para evitarlo, ahí van algunos consejos para crear contraseñas seguras:

No utilices información personal ni palabras comunes. Palabras o frases simples como “contraseña” o “quieroentrar”, patrones de teclado como “qwerty” o “qazwsx”, patrones secuenciales como “abcd1234″ harán que tu contraseña será poco segura.

Una contraseña distinta para las cuentas importantes. Utiliza contraseñas diferentes y que no uses en ninguna otra parte para la cuenta de correo electrónico y la del servicio online del banco. Reutilizar contraseñas conlleva un riesgo. Si alguien averigua tu contraseña para una cuenta, podría acceder a tu dirección de correo electrónico o incluso a tu dinero, y saber dónde vives.

Letras, números y símbolos

Emplea letras, números y símbolos. Si utilizas combinaciones de mayúsculas y minúsculas, será más difícil averiguarla. Por ejemplo, una contraseña de ocho caracteres compuesta por números, símbolos y letras mayúsculas y minúsculas es más difícil de averiguar que una que solo esté compuesta por ocho letras en minúscula, ya que la primera tiene 30.000 más combinaciones posibles.

No se las des a nadie, ni las dejes a la vista ni al alcance de cualquiera. No dejes notas con tus contraseñas de varios sitios en tu ordenador ni en tu escritorio. Las personas que pasen por allí podrían robar esa información y utilizarla para poner en peligro tu cuenta. Si decides guardar tus contraseñas en un archivo de tu ordenador, ponle un nombre poco sospechoso para que los usuarios no sepan lo que contiene. No uses un nombre como, por ejemplo, “mis contraseñas”. Si no te resulta fácil recordar varias contraseñas, una buena opción puede ser utilizar un administrador de contraseñas de confianza. Dedica unos minutos a consultar las opiniones sobre estos servicios y a conocer su reputación.

Cómo crear una contraseña segura. Una buena fórmula consiste en emplear un patrón propio, que no conozca nadie más, y a partir de él crear la contraseña. El patrón consta de dos partes: una palabra maestra más una combinación de letras y símbolos.

Un patrón dos partes para contraseñas seguras

Veamos un ejemplo: supongamos que la palabra es artismedia. La “amaestramos” un poco cambiando algunos caracteres: transformamos las consonantes en mayúsculas y convertimos la “e” en un cero (0), de tal modo que la palabra maestra queda así: aRTiSM0Dia. Esta es la palabra que hay que recordar, que completamos con las dos primeras letras del servicio en que abramos la cuenta, más un símbolo. Por ejemplo: para la cuenta de Gmail queda así: gmaRTiSM0Dia$. Para Google: goaRTiSM0Dia@. Para Facebook: faaRTiSM0Dia%.

El patrón es un recurso nemotécnico que nos permite recordar fácilmente la palabra maestra sobre la que construimos la contraseña. Es personal e intransferible, como el número del documento de identidad.

Elige la palabra o frase que quieras (megustaeljazz, veococos, usogafas) e inventa un patrón cambiando letras por números o/y añadiendo símbolos y tendrás contraseñas difíciles y seguras. Si crees que no podrás recordarlas, anótalas y guárdalas en lugar seguro. Son solo tuyas.

Protege tus cuentas, utiliza contraseñas seguras y aprende a crearlas
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2017-01-28T17:44:16+00:00
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