Comunicación e imagen, claves para empezar a despuntar en Internet

El paradigma de la comunicación ha cambiado velozmente en los últimos años. Sin embargo, no se ha asimilado a la misma velocidad.

Tener tarjetas, página web o imagen corporativa está al alcance de cualquiera que invierta un poco de dinero. La cuestión, sin embargo, ya no tiene el foco en el qué, sino en el cómo.

Todos podemos tener cuentas en redes sociales, pero no es verdad que sepamos comunicar. Mucha personas escriben como quieren y dicen lo que quieren sin que se entienda el mensaje, sin reparar en las consecuencias ni en la aceptación o el rechazo que puedan suscitar.

Escribir del mismo modo que lo hacemos en Twitter o WhatsApp es un error

Un ejemplo común: escribir en la web de la empresa, en la revista, en el blog o en las redes aplicando los criterios de economía de lenguaje que utilizamos en Twitter o en WhatsApp es un claro error en el que incurren cada minuto muchas personas, que quedan marcadas personal, comercial y profesionalmente.

Hay que ser exquisitos con el lenguaje. Del mismo modo que rechazamos las expresiones soeces, también repudiamos la desconsideración que supone escribir textos como: “Qro q vengas x la trd”. Cómo interpretar que queremos decir “Quiero que vengas por la tarde”. Sin embargo, muchos dan por hecho que así lo vamos a entender.

“Muchos” puede aplicarse a particulares, profesionales y empresarios que desdeñan imagen y comunicación, que ignoran que en momentos de gran relevancia audiovisual y comunicativa como estos, precisamente por la explosión de las redes sociales, tener una imagen aceptable y comunicar para que se entienda el mensaje es crucial para alcanzar objetivos.

¿Cuidamos realmente nuestra imagen y la forma en que nos comunicamos?

Más ejemplos habituales. Todos hemos visto logotipos ilegibles, borrosos, distorsionados, fotocopiados… ¿De verdad es esa la imagen que queremos transmitir de nosotros?

También páginas web lentas, que no cargan, desajustadas o en la que es imposible entrar. ¿De verdad nuestra empresa funciona así?

Otra escena común son las fotografías deformadas, sin contraste, faltas de luz, desenfocadas sin criterio, sin mensaje concreto… ¿De verdad no vemos el daño que nos hacemos? Echa una ojeada a estas fotos y pregúntate si aquellas resisten una mínima comparación.

Tener una imagen profesional, adecuada, actual está hoy en día más al alcance que nunca. No desaproveches la oportunidad, infórmate y ponte en manos profesionales.


Foto: Andrés Irrazábal (https://an9125.wixsite.com/irrazabal-studio)


2017-05-02T11:28:21+00:00

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